mercoledì 24 agosto 2011

Marilyn Monroe (personaje)

El 5 de agosto de 1962, la actriz estadounidense Marilyn Monroe, el gran mito erótico de los años cincuenta, fue hallada muerta en su casa de Hollywood. Aunque el forense dictaminó que la actriz se había suicidado con una sobredosis de somníferos, las causas de su muerte permanecen aún confusas; se apreciaron algunas contradicciones en el informe médico de su trágico fin. Las dificultades profesionales y su agitada vida sentimental parecieron estar en el origen de su muerte. En cualquier caso, la jovialidad y el vivir desenfrenado y despreocupado que muchas veces había representado en el cine y fuera de él se corresponden poco con el verdadero perfil de su vida, marcada por las contradicciones y los complejos de una niñez y una juventud desgraciadas, seguidas después de un éxito arrollador al que no supo hacer frente, ni siquiera cuando creyó encontrar, junto a personalidades como Arthur Miller, la estabilidad y la seguridad que persiguió durante toda su vida.
 Marilyn Monroe, de verdadero nombre Norma Jean Baker (o Norma Jean Mortenson, apellido de su padrastro), nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, en el estado norteamericano de California. Hija de Gladys Baker, quien nunca le comunicó la identidad de su padre, su primera infancia fue muy dura. Su madre la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió siete años; entonces se la llevó a vivir consigo. Pero un año más tarde Gladys fue internada en un sanatorio psiquiátrico en el que se le diagnosticó una esquizofrenia paranoide, enfermedad que luego Marilyn creería haber heredado, especialmente cuando era internada por sus frecuentes depresiones. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre un orfanato (en el que ingresó a la edad de nueve años y trabajó como ayudante de cocina), la casa de sus abuelos y las de varias familias que la adoptaron. En una de estas casas de acogida sufrió al parecer abusos sexuales por parte del cabeza de familia cuando contaba ocho años.
Nada hacía pensar que Norma Jean tuviera una futura carrera como actriz, ni tan siquiera el hecho de que su madre, una mujer extraordinariamente atractiva, hubiera trabajado durante un tiempo como montadora de negativo en Consolidated Film Industries. Marcada por la inestabilidad emocional y la pobreza, a los dieciséis años, tras abandonar sus estudios, se empleó en una planta de construcción de aviones. En la misma fábrica conoció a un mecánico de 21 años, James Dougherty, con quien contrajo matrimonio el 19 de junio de 1942 y de quien se divorciaría cuatro años después.
De modelo a actriz
Ese mismo año de 1946 un fotógrafo de modas la descubrió y la convenció de que se hiciera modelo. Así, la aún llamada Norma Jean comenzó su carrera como modelo bajo la tutela de la agente Emmeline Snively, que le sugirió cambiar el color de su cabello, que era castaño de nacimiento, por el característico rubio platino. Durante esta época, Norma Jean realizó un sinfín de campañas publicitarias, siendo muy recordadas las que hizo para anunciar trajes de baño. Paralelamente, su carácter inquieto y deseoso siempre de adquirir nuevos conocimientos la llevó a tomar clases de arte dramático en el Actor's Lab. de Hollywood y a asistir a cursos de literatura en la Universidad de Los Ángeles (UCLA).
Los últimos meses de la vida de Marilyn presentan una serie de zonas oscuras que probablemente nunca lleguen a esclarecerse, como su relación con el entonces presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, que parece probado que fue de naturaleza íntima, o más tarde con el hermano de éste, el senador Robert Kennedy, en la que algunos indicios pueden hacer pensar que fue tan sólo de amistad. De cualquier modo, los nombres de ambos aparecieron entonces y siguen apareciendo hoy en el asunto de la muerte por suicidio de la actriz, que falleció el 5 de agosto de 1962 a causa de una sobredosis de barbitúricos en su casa de Brentwood, California.
A las 3 de la madrugada, la señora Murray, su ama de llaves, la encontró en la cama en una postura extraña, con el teléfono fuertemente aferrado en una de sus manos y las luces encendidas. Un frasco vacío de Nembutal encima de la mesilla atestiguaba la ingestión masiva de pastillas por parte de la estrella. El médico forense certificó su muerte y expresó su convencimiento de que se trataba de un suicidio. En años posteriores, una auténtica industria del escándalo, de la que formarían parte la prensa amarilla, la de extrema derecha y un Norman Mailer arruinado y angustiosamente necesitado de dinero, especularon incansablemente sobre la relación entre su muerte y los hermanos Kennedy.
No era la primera vez que había ingerido una sobredosis de barbitúricos combinada con alcohol: exactamente lo mismo había ocurrido en la primavera del año anterior, poco después de la separación de Miller y del estreno de Vidas rebeldes. La policía, extrañamente, no reveló el nombre de la sustancia que había tomado Marilyn, e incautó y rehusó hacer públicas las cintas magnetofónicas de la compañía de teléfonos en que estaban grabadas las llamadas que efectuó la noche de su muerte. Esto no hizo más que confirmar las sospechas de que Marilyn llamó a alguien en busca de ayuda, alguien cuya alta posición pública no le permitía afrontar el escándalo que hubiera supuesto verse envuelto en semejante asunto.
Pese a la infinidad de biografías y libros que sobre ella se han escrito (incluyendo su autobiografía, aparecida póstumamente en 1974), en los que se ha podido percibir esa otra Marilyn que no se ajusta al tópico, aún hoy sigue apareciendo en primer lugar, o en un lugar muy destacado, en toda clase de rankings más o menos frívolos: en 1995 fue votada por los lectores de la revista inglesa Empire como la actriz cinematográfica más sexy de todos los tiempos; la misma revista, en 1997, la situaba como la octava estrella del cine (masculina y femenina) más grande de todos los tiempos; y en 1999, la americana People Magazine la consideraba la mujer más sexy del siglo.

Rainiero III (personaje)


Rainiero Louis Henri Grimaldi nació en Montecarlo (Mónaco) el 31 de mayo de 1923, hijo del conde Pedro de Polignac y de la duquesa Carlota de Valentinois. Como la princesa Carlota renunciara a sus derechos sucesorios durante la II Guerra Mundial, en la que el sirvió (1944) en el ejército francés, Rainiero se hizo cargo del trono poco antes de la muerte de su abuelo Luis II (1949). El nuevo monarca tenía ya las ideas muy claras: transformar el principado en un Estado soberano y, a la vez, atractivo para los millonarios. Había pasado una infancia y una primera juventud desagradables. Aún niño, sus padres se divorciaron, y fue recluido en dos estrictos internados ingleses, Summer Fields y Stowe. El panorama cambió cuando se matriculó en la exclusiva escuela Le Rosey, en Lausana (Suiza), donde se graduó en 1939. La II Guerra Mundial interrumpió sus estudios de historia en la Universidad de Montpellier. A pesar de que Mónaco era oficialmente neutral, el abuelo de Rainiero permitió la presencia de los nazis. Su nieto, radicalmente opuesto a la política expansionista de Hitler, se alistó en la Armada Libre Francesa cuando en 1944 los aliados desembarcaron en Normandía. Alcanzó el grado de teniente y fue condecorado con dos medallas al valor.
A su regreso se encontró con un principado depauperado: el casino, abierto en 1863, el Sporting Club de la Société des Bains de Mer (SBM), que databa de 1856, y el lujoso hotel París, entre otros, estaban prácticamente desiertos. Mientras los comunistas querían convertir Mónaco en una República, otros apostaban por la anexión a Francia, y unos pocos se decantaron con éxito por el joven Rainiero.
La primera piedra la puso su amigo Aristóteles Onassis. El armador griego aportó un millón de dólares en calidad de socio para consolidar la SBM, pero pronto, cuando el príncipe decidió abrir las fronteras a los millonarios del mundo, la participación de Onassis se redujo de forma drástica, por la mayoría de títulos a favor de los Grimaldi. Aun así, la relación entre ambos fue estrecha.
Aunque Rainiero era cortejado por varias mujeres, finalmente se enamoró de la bella actriz Giselle Pascal, quien abandonó su carrera y rompió el romance que mantenía con Yves Montand para instalarse en la villa de Rainiero en Cap. Ferrat. La relación, con la oposición de la opinión pública, duró seis años. Finalmente, en 1954, Giselle desapareció de la vida del príncipe.
En mayo de 1955, el joven príncipe reinante, aficionado a los deportes, la pesca submarina y el cine, conoció en el Festival Internacional de Cine de Cannes a Grace Kelly, una actriz elegante, la favorita de Alfred Hitchcock, uno de los pocos hombres a los que Rainiero admiraba, junto al general Charles de Gaulle y el papa Pablo VI. Los acontecimientos se precipitaron: el 6 de enero de 1956 se anunció el compromiso matrimonial y el 19 de abril de ese mismo año se celebró la boda en la catedral monegasca de San Nicolás. Sin embargo, el enlace fue boicoteado por las monarquías de la época, para las cuales Grace era una intrusa. En cambio, entre los 600 invitados figuraba toda la crême de Hollywood, con Hitchcock al frente como padrino de la novia, que se convirtió en una esposa con glamour que atrajo dinero al principado. Rainiero ganó terreno al mar y levantó rascacielos y edificios de 30 plantas, convirtiendo Mónaco en uno de los enclaves más caros del mundo y en un paraíso fiscal en el que se refugiarían incluso los deportistas de elite. A la hora de su muerte, el principado contaba con 32.000 habitantes censados y 340.000 cuentas corrientes, mientras que la fortuna personal de Rainiero se cifró en unos 2.000 millones de euros.
Pero el éxito no fue parejo en el ámbito personal y familiar. Grace se adaptó como pudo a la vida palaciega, con la hostilidad de la familia de Rainiero, sobre todo de su cuñada Antoinette, quien renunció a la vicepresidencia de la Cruz Roja cuando Grace fue nombrada presidenta. Grace y Rainiero eran empero felices. La ex actriz pronto se puso a la altura de una primera dama: aprendió francés y se esmeró en impregnarse de la historia monegasca y del protocolo de las familias reales europeas. 
El 14 de septiembre de 1982, la princesa Grace y su hija Estefanía sufren un accidente en una de las curvas de una carretera de Mónaco, la princesa Grace sufre daños severos y fallece 24 horas después, la princesa Estefanía resulta ilesa. Este fue un duro golpe para Raniero quien nunca se recuperó de esta sentida pérdida e iría alejándose gradualmente de la sociedad para vivir aislado en palacio cediendo gradualmente las funciones regentes a su hijo Alberto y las de representatividad a la princesa Carolina.
La salud de Rainiero, rodeado de nietos y preocupado por la persistente soltería de Alberto, estaba ya muy deteriorada. En 1999 fue operado del corazón por segunda vez, tras la intervención de 1994. A partir de 2000 visitó con frecuencia el quirófano y, entre diciembre de 2003 y febrero de 2004, fue hospitalizado en tres ocasiones. Finalmente, ingresado desde el 7 de marzo de 2005 en el Centro Cardio-Torácico de Mónaco, falleció el 6 de abril víctima de diversas afecciones.
El 15 de abril se celebró el funeral con asistencia de delegaciones de 61 países,
En 1997 conmemoro los 700 años de reinado de su familia, la dinastía Grimaldi.
Murió cuando estaba a punto de cumplir 82 años y fue sucedido por su hijo Alberto II de Mónaco.

Muhammad Ali (personaje)

Muhammad Ali, nacido Cassius Marcellus Clay Jr., Louisville, 17 de enero de 1942.
Es un exboxeador estadounidense que fue tres veces campeón del mundo de los pesos pesados, categoría en la que está considerado como una de las grandes figuras de la historia del boxeo.
Campeón olímpico de los pesos semipesados en Roma (1960), en 1964 paso al campo profesional, proclamándose campeón mundial de los pesos pesados ese mismo año tras derrotar al entonces campeón Sonny Liston. También en 1964 se convirtió al islam y adopto el nombre de Muhammad Ali. A partir de ese momento la polémica acompañó su trayectoria profesional: en 1967 se negó a incorporarse al ejercito, alegando su condición de musulmán y de objetor de conciencia. Acusado de desertor, fue desposeído de su titulo, que quedo vacante. En 1970 volvió de nuevo al ring, pero perdió el combate por el titulo con Joe Frazier en marzo de 1971. Revocada su condena por el Tribunal Supremo de Estados Unidos, reapareció con todos los honores en 1974: derroto a Frazier y recupero el titulo de los pesos pesados al dejar fuera de combate al campeón, George Foreman, en Kinshasa (Zaire). Cuatro años más tarde (1978) lo perdió ante Leo Spinks en Las Vegas, y meses después consiguió recuperarlo tras derrotar a ese mismo en Nueva Orleans. Anuncio su retirada en 1979, pero al año siguiente reto al que era entonces campeón mundial, Larry Holmes, quien lo venció con claridad. Su carácter temperamental y fanfarrón le hizo siempre acreedor a un puesto preferente en la prensa deportiva.  Su última pelea la perdió por puntos el 11 de diciembre de 1981 ante Trevor Berbick y ahí si abandonó definitivamente el boxeo.
Tras retirarse en 1981 empezó poco a poco a desarrollársele la enfermedad de Parkinson, que iría deteriorando su salud. Es en esta fragilidad cada vez mayor cuando ha demostrado ser más fuerte, no dejando que la enfermedad dominara su ánimo, luchando contra ella. Es un ejemplo para muchas personas víctimas de enfermedades degenerativas. Fue el encargado de encender el pebetero en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.