giovedì 8 settembre 2011

Mi Corazón (poema)

  El amor cuando es sincero
     y sale del corazón,
     lleva en la alma ilusión
     y un cariño verdadero.
    
     Y si contrariamente,
     es desleal y embustero
     y fermenta con dinero
     el pedestal de su base,
    
     Nunca podrá levantarse
     del suelo de la razón,
     puesto que este corazón
     es simplemente un cobarde.
    
     Pero si en su alma noble,
     Alimenta con esmero
     el cariño verdadero
     que le fluye en su interior
     y no da paso al dolor
     ni a la piadosa mentira
     y con honestidad vigila
     las puertas de la ilusión,
    
     entonces mi corazón
     vivirá toda la vida.

Las Huellas (reflexión)

Una noche en sueños vi que con Jesús caminaba
junto a la orilla del mar bajo una luna plateada.
 Soñé que veía en los cielos mi vida representada
en una serie de escenas que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba como amigos conversando.

Miraba atento esas huellas reflejadas en el cielo,
pero algo extraño observé y sentí gran desconsuelo.
Observé que algunas veces al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.

 Y observaba también yo que aquel solo par de huellas
se advertían mayormente en mis noches sin estrellas,
en las horas de mi vida llenas de angustia y tristeza,
cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.

Pregunté triste a Jesús: Señor, ¿Tú no has prometido
que en mis horas de aflicción siempre andarías conmigo?
Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas
cuando más siento el sufrir veo solo un par de huellas.
 ¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía,
cundo la tormenta azota sin piedad la vida mía?

Y Jesús me contestó con ternura y comprensión:
Escucha bien hijo mío, comprendo tu confusión
siempre te amé y te amaré y en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré. para mostrarte mi amor.

Más si ves solo dos huellas en la arena al caminar
y no ves las otras dos que se debieran notar,
es que en tu hora afligida, cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas...porque te llevo en mis brazos.